Página web para restaurantes y cafeterías, con carta digital.
Quien busca dónde comer quiere ver la carta, los precios y si hay mesa. Si tu local solo tiene Instagram, esa información se pierde entre las publicaciones.
Web con venta de entradas desde $390.000 más IVA y suscripción desde $9.990 al mes.
Así se ve una web para una cafetería de barrio con brunch
Imagina una cafetería de barrio en Ñuñoa que de lunes a viernes vende café y sándwiches, y los fines de semana se llena con el brunch. La carta era una foto en las historias destacadas de Instagram, con precios del año pasado, y las reservas para grupos llegaban por mensaje directo a cualquier hora.
Su web es corta y rápida. Arriba, el horario de hoy y la dirección, con un botón para abrir el mapa. Después, la carta completa en una página, con secciones, precios y algunas fotos, que también se abre desde el código QR de las mesas. Al final, un formulario de reservas para el brunch que pide día, hora y número de personas.
Quien busca «brunch en Ñuñoa» un sábado en la mañana ve la ficha de Google, entra a la web, revisa la carta y los precios y reserva para cuatro. La reserva llega al panel con aviso al correo. Y cuando sube el precio del café, se cambia en la carta web sin reimprimir los QR.
Antes de hacer la web de tu local, pregunta esto
Un plato que se acaba o un precio que sube no pueden esperar una semana. Pregunta cómo y en cuánto tiempo se actualiza la carta.
Un PDF se lee mal en el celular y Google lo entiende peor. Una carta en la página carga más rápido y te ayuda a aparecer por tus platos.
Si cada cambio genera un QR nuevo, tienes que reimprimir todo. El código debe apuntar siempre a la misma dirección.
Si recibes reservas sin tope, un sábado puedes tener más gente que mesas. Define cuántas reservas aceptas por horario antes de abrir el formulario.
Lo que resuelve.
Tu carta en una página rápida, con precios y fotos, que también abre desde el código QR de la mesa. Cambias un precio sin reimprimir nada.
Día, hora y número de personas en un formulario. Cada reserva queda en tu panel y te llega un aviso.
Horario, dirección y cómo llegar, iguales en tu web y en tu ficha de Google. Es lo que más buscan desde el celular.
Entra y pruébala como si fuera tuya.
Casa Brava es un centro de eventos inventado. Compra una entrada de prueba, mira el ticket con su código QR y entra al panel para ver la venta.
Entrar a la demo de Casa Brava
- Es una web completa, con su propia marca.
- Puntos numerados explican qué hace cada parte.
- También entras al panel, como el dueño.
Lo que lleva para tu rubro.
- Venta de entradas con pago en línea a tu cuenta.
- Entrada con código QR al correo del comprador.
- Control de acceso: escaneas el QR desde un celular.
- Cartelera que administras desde tu panel.
- Carta digital o página de arriendo del espacio.
- Medición de anuncios para saber qué evento vende.
Preguntas frecuentes
¿Puedo cambiar la carta yo mismo?
Sí. La pides como solicitud desde tu panel o, si cambia seguido, te dejamos un editor para hacerlo tú.
¿Y si además hago eventos?
La misma web puede vender entradas con código QR. Mira la demo: es un centro de eventos con cartelera.
¿A qué cuenta llega la plata?
A la tuya. El pago se procesa en tu propia cuenta de la pasarela, y pagas solo la comisión de esa pasarela, no una comisión nuestra por entrada.
¿Sirve para un café o restaurante sin eventos?
Sí. En ese caso la web lleva carta digital, horario, ubicación y reservas, y parte desde el plan landing.
Pide tu propuesta.
Déjanos tus datos y te contactamos para entender tu negocio. Te proponemos qué te conviene y cuánto cuesta, y recién ahí decides.
Y si necesitas otra cosa, la hacemos. Tu web se construye a tu medida: además de mostrar lo que haces, puede ser tu herramienta para vender, gestionar y administrar.
