Tu propia ticketera, sin comisión por entrada.
Las ticketeras sirven para partir. Cuando tienes cartelera todos los meses, el cargo por servicio de cada entrada empieza a ser plata que podría quedarse en tu local.
Web con venta de entradas desde $390.000 más IVA y suscripción desde $9.990 al mes.
Cuándo le conviene a una sala dejar la ticketera
Piensa en una sala de teatro independiente en el centro de Santiago, con unas cien butacas y cartelera de jueves a domingo todo el año. Vende con una ticketera grande desde que abrió. Funciona, pero cada entrada paga un cargo por servicio que el público siente como parte del precio, y la sala no tiene los correos de quienes la visitan.
Pasarse a una venta propia no se hace de un día para otro. Primero se arma la cartelera en la web de la sala, con una página por obra, horarios y valores. Después se prueba con una sola obra vendiendo en la web, mientras el resto sigue en la ticketera. Cuando la venta propia funciona sin problemas, se mueven las demás.
El público compra en la página de la sala, con su diseño y sin la cartelera de otros teatros al lado. Cada comprador queda en el panel, y la sala le puede escribir cuando estrena una obra parecida. Lo que no cambia es que la sala tiene que traer a su público: la venta propia no reemplaza la vitrina de una ticketera grande.
Antes de dejar tu ticketera, pregunta esto
Suma los cargos por servicio de un año de funciones. Si la cifra es menor que el costo de una venta propia, quedarte en la ticketera puede ser lo razonable.
Si mucha gente te descubre navegando la ticketera, al salir pierdes esa vitrina. Si tu público ya te sigue a ti, la pierdes poco.
Algunos contratos impiden vender por otro canal o exigen avisar con meses de anticipación. Revísalo antes de anunciar nada.
Con la ticketera, responden ellos. Con venta propia, alguien de tu equipo tiene que saber reenviar entradas y gestionar devoluciones.
Lo que resuelve.
Cada comprador queda en tu panel con su correo. Puedes avisarle de la próxima fecha sin depender de la base de datos de otro.
La compra ocurre en tu web, con tu diseño. La persona no ve la cartelera de tu competencia al lado de la tuya.
Pagas el desarrollo y una suscripción mensual. Vender mil entradas te cuesta lo mismo que vender cien.
Entra y pruébala como si fuera tuya.
Casa Brava es un centro de eventos inventado. Compra una entrada de prueba, mira el ticket con su código QR y entra al panel para ver la venta.
Entrar a la demo de Casa Brava
- Es una web completa, con su propia marca.
- Puntos numerados explican qué hace cada parte.
- También entras al panel, como el dueño.
Lo que lleva para tu rubro.
- Venta de entradas con pago en línea a tu cuenta.
- Entrada con código QR al correo del comprador.
- Control de acceso: escaneas el QR desde un celular.
- Cartelera que administras desde tu panel.
- Carta digital o página de arriendo del espacio.
- Medición de anuncios para saber qué evento vende.
Preguntas frecuentes
¿Qué no hace una ticketera propia?
No te trae público por sí sola: no tienes la vitrina de una ticketera grande. Funciona cuando ya tienes comunidad o haces publicidad.
¿Quién responde si alguien no recibe su entrada?
Desde tu panel puedes reenviarla. Y el soporte de la plataforma lo damos nosotros dentro de la suscripción.
¿A qué cuenta llega la plata?
A la tuya. El pago se procesa en tu propia cuenta de la pasarela, y pagas solo la comisión de esa pasarela, no una comisión nuestra por entrada.
¿Sirve para un café o restaurante sin eventos?
Sí. En ese caso la web lleva carta digital, horario, ubicación y reservas, y parte desde el plan landing.
Pide tu propuesta.
Déjanos tus datos y te contactamos para entender tu negocio. Te proponemos qué te conviene y cuánto cuesta, y recién ahí decides.
Y si necesitas otra cosa, la hacemos. Tu web se construye a tu medida: además de mostrar lo que haces, puede ser tu herramienta para vender, gestionar y administrar.
